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8 may. 2010

CUANDO SEAMOS VIEJOS


 Llegar a viejo no debe ser cosa buena hoy en día; en estos tiempos en los que la prisa nos envuelve, es mejor dejar "al abuelo aparcado" en la residencia geriátrica y pasar los domingos a visitar.
Antes, (no demasiado tiempo atrás) la gente cuidaba de sus mayores hasta el final de sus días, con amor y paciencia. Reconozco, que enfermedades como el Alzheimer, o cualquier otro tipo de demencia, hacen muy difícil la convivencia familiar, y es lógico que uno recurra a los centros privados o públicos para tener un descanso, tanto mental como físico.
Es duro, muy duro ver como llegan y la mayoría de ellos se sienten como perritos abandonados a su suerte; si son listos, intentan integrarse lo antes posible para sufrir lo mínimo, pero hay casos, en los que, perdidos ante tanto cambio, se sienten incomprendidos y doloridos.
Que importante es aprender desde ya, que nuestro destino será un "hotelito" donde caeran nuestros doloridos huesos, y que todas nuestras vivencias y recuerdos serán como mucho tan grandes como una caja de cartón.
Aprender a ser viejo desde jovén, para asimilar lo que nos espera.
Y tratar de comprender...



3 comentarios:

__MARÍA__ dijo...

Mi madre está en una residencia geriátrica muy bien atendida.
Dicho lo cual, yo creo que hay ancianos que no por haber llegado a esa edad son mejores personas de lo que en su vida han sido.
Hay ancianos que no están bien en ningún sitio.
¡Vamos, que son insoportables!
Las malas personas también envejecen.
Y las hay, querida, las hay.
Yo soy de las que estoy preparada para ir a un sitio donde me cuiden bien, porque no quiero que mis hijos se pasen los últimos años de mi vida deseando que me muera.
Es mi modo de pensar.

Besos

Sade dijo...

Ay María, yo soy una de esas personas que atiende a los abuelitos con paciencia y cariño; que hay ancianos insoportables.... uffffff si yo te contará... que hay gente encantadora?, pues también. YO no intento reflejar que sea bueno o malo estar en una residencia geriátrica, solamente que la gente que todavía nos consideramos jóvenes, debemos aprender que la residencia, es para la mayoría el destino final, porque creo que los que hoy son viejos no han sido educados para ello y muchos llevan fatal lo del ingreso.
YO como tú, estoy preparadísima para ello.
Un beso, guapa.

Sara dijo...

Tere...Hoy te dejo esto que publiqué en mi blog de derechos humanos, que comparto con muchas personas de todo el mundo.Estaranza.blogspot.com

Querido hijo el día que me veas mayor y ya no sea yo, ten paciencia e intenta entenderme.
Cuando comiendo, me ensucie; cuando no pueda vestirme; ten paciencia. Recuerda las horas que pasé enseñándotelo.
Si, cuando hablo contigo, repito las mismas cosas ,mil y una veces ,no me interrumpas y escucha.
Cuando tú eras pequeño, a la hora de dormir, te tuve que explicar mil y una veces el mismo cuento hasta que te dormías.
No me avergüences cuando no quiera ducharme, ni me riñas. Recuerda cuando tenía que perseguirte y las mil, excusas que inventaba para que quisieras bañarte.
Cuando veas mi ignorancia sobre las nuevas tecnologías, te pido que m e des el tiempo necesario y no me miras con tu sonrisa burlona.
Te enseñé a hacer tantas cosas....comer bien, vestirte...y como afrontar la vida. Muchas cosas son producto del esfuerzo y la perseverancia de los dos.
Cuando en algún momento pierda la memoria o el hilo de nuestra conversación, dame el tiempo necesario para recordar. Y sino puedo hacerlo, no te pongas nervioso, seguramente lo más importante no era mi conversación y lo único que quería era estar contigo y que me escucharas.
Si alguna vez no quiero comer, no me obligues. Conozco bien cuando lo necesito y cuando no.
Cuando mis piernas cansadas no me dejen caminar...dame tu mano amiga de la misma manera en que yo lo hice cuando tú diste tus primeros pasos.
Y cuando algún día te diga que ya no quiero vivir, que quiero morir ,no te enfades. Algún día entenderás que esto no tiene nada que ver contigo ,ni con tu amor, ni con el mío.
Intenta entender que a mi edad ya no se vive, si no que se sobrevive.
Algún día descubrirás que, pese a mis errores, siempre quise lo mejor para ti y que intentaba preparar el camino que tú debías hacer.
No debes sentirte triste, enfadado o impotente por verme de esta manera. Debes estar a mi lado, intenta comprender y ayúdame como lo hice yo cuando tú empezaste a vivir.
Ahora te toca a ti acompañarme en mi duro caminar. Ayúdame a acabar mi camino, con amor y paciencia. Yo te pagaré con una sonrisa y con el inmenso amor que siempre te he tenido.

Te quiero,hijo,
Tu padre,tu madre,tus abuelos....


In memoriam
Recordando a todos los padres
Y abuelos de todo el mundo
Anónimo de junio de 2003

Con todo mi cariño, porque eres una de esas personas que cuida viejecitos...en un tiempo también lo hice yo.
Abrazote inmenso guapa